Las Diferencias entre Reactividad y Agresividad Canina

El término conocido como “reactividad”, se extiende cada día más en el mundo canino sin llegar a un claro significado. Hablamos de perros reactivos, en contraste con perros con conductas agresivas o con miedo, y como explico en el siguiente artículo, es momento de establecer las diferencias entre un perro que se muestra “reactivo” en relación a un perro que muestra “conductas agresivas”.

El concepto de “agresividad”  tiene relación con intención o acción de hacer daño, mientras que reactividad está relacionado, como veremos, con la incapacidad de adaptarse a una situación.

Pese a que una “reacción desproporcionada” puede llegar a hacer daño, es de gran importancia conocer las diferencias entre estos dos conceptos.

Definición Reactividad

 Pese a que el término de reactividad se ha popularizado los últimos años, mucha gente no entiende bien qué significa este concepto.

Si buscamos la definición, nos encontramos con problemas desde el primer momento. Ya que la RAE (Real Academia Española), no tiene definida la palabra “reactividad” y tan solo encontramos referencia a la palabra  “reactivo, va.” según la define como:

  1. adj. Que produce reacción. U. m. c. s. m.
  2. m. Quím. Sustancia que se emplea para provocar una reacción química.

La palabra “reactivo” proviene del latín “reactivos” y significa “que produce una acción contraria”. Esta definición, no nos valdría para entender el significado que le damos en la actualidad, así que vamos a definir este término desde la forma habitual de usarla en el mundo canino, y teniendo en cuenta las posibles influencias para llegar a esta definición.

El término “reactividad”, dentro del mundo canino, está relacionado con perros que se muestran muy activos y esa alta actividad da origen a diferentes problemas de conducta.

Origen del término Reactividad
Debido a la gran influencia de la psicología en nuestro sector, es posible que este término se haya heredado de esta disciplina, posiblemente provenga de la “reactividad psicológica” que tiene en cuenta que el ser humano es ante todo un animal social, lo cual le motiva a adaptar su comportamiento en función del contexto social en el que se encuentre. Por lo tanto, en psicología, la reactividad es un concepto que sirve para designar la tendencia que tienen los individuos a modificar su comportamiento cuando sienten que alguien los está observando.

La reactividad no es un fenómeno que se limite únicamente a los cambios derivados del simple hecho de estar siendo observado, sino que también puede hacer referencia a aquellas situaciones en las que se produce un cambio en el comportamiento para satisfacer las expectativas de un observador.

Esta explicación podría valernos, pero se aleja mucho de la idea que tenemos en el mundo canino sobre “reactividad”, así que buscando un poco más, encontramos que, en teorías sobre la motivación, aparecen planteamientos más cercanos a nuestra perspectiva canina. De esta forma, la motivación está vinculada a una reacción ante la presencia de estímulos apetitivos o aversivos, como pudiera ser ante una determinada emoción (habitualmente de miedo),  o una necesidad biológica (como el hambre) o inclusiva psicológica (como la curiosidad).

A nivel de supervivencia, sabemos que la detección de cambios repentinos e inesperados en el ambiente, y una adecuada reacción y atención, son esenciales.

Por lo tanto, ante una amenaza o posible amenaza, el organismo reacciona con una respuesta de orientación, sobresalto o con una respuesta de defensa.

La reacción del organismo a una amenaza se compone de una secuencia de respuestas. La fase inicial se caracteriza por reacciones atencionales o de orientación focalizadas en el estímulo amenazante. Esta fase se relaciona con la detección y estudio del estímulo potencialmente peligroso así como una activación del sistema en caso de ser necesario una acción defensiva. La fase final se caracteriza por el desencadenamiento de acciones dirigidas a la defensa activa del sujeto.

“Reactivo” vs “Proactivo”

Desde esta perspectiva, se desarrolla el término entorno a una actitud (forma de hacer) o de afroreactividad,agresividad,articulos,modificacion_de_conducta,amclider,formaciones_caninas,expertos,comportamiento_canino,perros,rehabilitacion,problemas_correa,tira_de_la_correa,manejo,conducta_avanzada,perros_problematicosntar los conflictos. Esta “forma de hacer” llega a definirse como una característica propia del individuo, llegando a decir que forma parte de su “personalidad”, designando a las personas o los perros como “reactivos” y en oposición a los “proactivos”.

Según esta idea, los perros o personas reactivas, son aquellos que ante una situación reaccionan como pueden, sin estrategias, y sin preparación previa, mientras que los que se definen como proactivos, son aquellos que “controlan” la situación, puesto que poseen habilidades para disponer de diversas opciones ante una circunstancia, y escoger la más adecuada.

Aquí puedo hacer mención a Ancho Pérez, autor de libros como la Inteligencia del Éxito y 88 Peldaños del Éxito.

“Ser reactivo es amoldarse a las cosas tal y como vienen. Ser proactivo es hacer que las cosas sucedan”.

“Ser reactivo es ceder el control. Ser proactivo es tenerlo.”

¿Qué es entonces un perro “reactivo”?

Por lo tanto, y como resumen, la forma de entender qué significa que un perro es “reactivo” estará relacionado con el hecho de su incapacidad de adaptarse al entorno, y no saber gestionar correctamente una situación concreta.

Es un perro, posiblemente con ciertas deficiencias en su socialización o con ciertas vivencias que le han limitado sus capacidades de exploración y adaptación, privándole así de ese aprendizaje tan importante para su bienestar y equilibrio emocional.

¿“Reactivo” es por lo tanto “Incontrolable”?

Como podemos comprobar fácilmente con sencillas búsquedas, el hecho de no entender la estramastino-napoletano-672800_960_720tegia adaptativa del perro sumado a una mala gestión por parte del guía, así como un desconocimiento de las motivaciones del perro, lleva a la conclusiones de que el perro es “incontrolable”, de tal forma que es fácil encontrar la explicación de que un perro “reactivo” es “ es aquél que cuando, por ejemplo, le ponemos la correa, se comporta de forma incontrolable en presencia de ciertos estímulos (otros perros, personas, motos, bicis, etc).”

Esta definición, conlleva un mensaje peligro, ya que indica que está “fuera de control”. Este planteamiento es muy paradójico, puesto que el guía canino, está siendo “reactivo” al no saber gestionar la situación, y hacer lo que buenamente puede.

El mayor problema es que, cada día más se extiende más la idea del perro “reactivo” como “incontrolable”. Esta definición, conlleva el peligroso mensaje de que “no puede ser controlado” llevando al guía a una situación de indefensión, ansiedad y gran malestar.

El perro “reactivo” es aquel…

 Que muestra una conducta “reactiva”, es decir, de incapacidad de adaptarse a la situación. Entre sus conductas observables, tenemos la de un claro aumento de actividad, como forma de buscar soluciones para afrontar el peligro.

Por ejemplo, cuando un perro va de la correa, y se encuentra con algo que le atemoriza, iniciará una acción preparatoria para una amenaza e inicia una acción defensiva. Esta acción defensiva, está relacionada con huida o ataque, en caso de ser un estímulo muy intenso.

¿Cómo trabajar con un perro “reactivo”?

Muchos profesionales proponen sistemas basados en desensibilización para solucionar problemas con perro reactivos. Pese a que es una solución aceptable, es una solución que no entiende el problema al que se enfrenta el perro, por lo tanto, el proceso de recuperación tenderá a ser muy lento y desmotivador.

Para ayudar a afrontar estas situaciones al perro “reactivo” requiere entender qué aspecto es el causante de esta “reacción”, y por tanto, poner las bases que le ayuden a superar su problema de adaptación.reactividad,agresividad,articulos,modificacion_de_conducta,amclider,formaciones_caninas,expertos,comportamiento_canino,perros,rehabilitacion,problemas_correa,tira_de_la_correa,manejo,conducta_avanzada,perros_problematicos

Este tipo de trabajos se realizan en nuestro método “Amc-Líder”, donde se tiene en cuenta la gestión emocional del perro, entendiendo el problema desde su raíz, y no simplemente la conducta observable ante el “conflicto”.
Podríamos decir que, en cierto modo, una desensibilización, sería una estrategia más “reactiva” que “proactiva” mientras que una estrategia Amc-Líder” incluiría aspectos netamente “proactivos”.

Ver aquí el Nuevo Vídeo donde Marcos J. Ibáñez, autor del artículo y Experto en Comportamiento y Comunicación canina nos habla acerca de la Reactividad en perros.

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